El Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), ha reforzado su apoyo a la respuesta humanitaria internacional frente al brote de enfermedad por el virus del ébola de Bundibugyo (BVD) en África oriental mediante una contribución total de 1,2 millones de euros a la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR).
La aportación española incluye una contribución de 700.000 euros al presupuesto regular de la FICR y otros 500.000 euros destinados específicamente al llamamiento regional de emergencia lanzado por la organización para hacer frente al brote en la República Democrática del Congo (RDC), Uganda y otros países vecinos en riesgo.
Emergencia sanitaria
El pasado 15 de mayo de 2026, las autoridades sanitarias de Kinshasa confirmaron un brote del virus del ébola en la provincia de Ituri, en el este de la República Democrática del Congo. La cepa identificada, Bundibugyo, presenta una elevada letalidad y actualmente no se dispone de vacuna ni tratamiento específico, lo que sitúa la prevención, la vigilancia y la respuesta comunitaria como elementos esenciales para contener la enfermedad. A fecha de 19 de mayo, se habían notificado más de 500 casos sospechosos, incluidos 130 fallecimientos y 33 casos confirmados. Ante el riesgo de expansión regional y transfronteriza, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la situación Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional.
El llamamiento de emergencia de la FICR, activado el pasado 20 de mayo, prevé asistir a tres millones de personas en un contexto en el que entre 12 y 18 millones de personas viven en áreas consideradas de alto riesgo de transmisión.
Red humanitaria global
La intervención apoyada por España apuesta por un enfoque integral basado en la prevención y la acción comunitaria. Entre las actividades previstas se incluyen acciones de vigilancia comunitaria y rastreo de contactos, entierros seguros y dignos, medidas de prevención y control de infecciones, acceso a agua, saneamiento e higiene, promoción de la salud, apoyo psicosocial y actividades de comunicación de riesgos y participación comunitaria para combatir la desinformación y reforzar la confianza de la población.
La operación presta una atención especial a las zonas fronterizas y a las rutas de movilidad entre República Democrática del Congo y Uganda, donde ya se han detectado casos vinculados al brote, así como a otros países vecinos como Burundi, Ruanda y Sudán del Sur, que han reforzado sus mecanismos de preparación y vigilancia. El contexto de inseguridad, los desplazamientos de población, la debilidad de los sistemas sanitarios y la elevada movilidad transfronteriza incrementan significativamente el riesgo de expansión regional.
La Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja constituye la mayor red humanitaria del mundo, integrada por 191 Sociedades Nacionales que trabajan para salvar vidas, fortalecer la resiliencia comunitaria y promover una respuesta humanitaria basada en la acción local. Su respuesta aquí se desarrolla especialmente a través de la Cruz Roja de la República Democrática del Congo y la Cruz Roja de Uganda, que cuentan con una amplia experiencia en la gestión de brotes epidémicos y una fuerte implantación territorial.
Con esta contribución, Exteriores reafirma su compromiso con el fortalecimiento de la acción humanitaria internacional y con el apoyo a respuestas coordinadas ante emergencias sanitarias que requieren una actuación rápida y sostenida.
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