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lunes, enero 12, 2026
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Las pulseras telemáticas: el gran fracaso en la protección a las mujeres en España. (Opinión)

Dicen que cuando se cierran las puertas de muchas casas en Europa, ni que decir en otras partes del mundo, muchas mujeres comienzan el calvario de sentirse presas. Es lo que se podría denominar: la vida deformada.

Tras la puerta cerrada, se echa el pestillo, la llave con dos vueltas si es que la cerradura da para eso y se pone la cadena. Entonces muchas mujeres, se tranquilizan o lloran. Miran sus manos y sienten que la pulsera telemática no está operativa. Si llama a la policia apenas obtiene, después de un largo periodo de tiempo, una respuesta vaga.

Cuando estas mujeres salen a la calle, lo hacen, siempre mirando por encima del hombre. La pulsera telemática que las avisa de la inminente cercanía de su maltratador, no nos confundamos, de su posible asesino, no funciona desde hace meses y, nadie, desde el ministerio parece estar haciendo nada.

No duermen bien desde hace muchos años, incluso desde antes de estar «políticamente» protegidas. A veces, incluso, la alarma del aparato que las esclaviza y a veces las avisa, suena a altas horas de la madrugada, como la persona que las maltrataba estuviera detras de la puerta de la cancela. Dando paso, así, a noches de desvelo y miserable ansiedad que apenas se corrige con nada. Se siente olvidada, apenas tiene dinero y no puede sentirse bien, como para comenzar una nueva relación. Se vuelven insociales, pero sobre todo, desamparadas.

No desea pensar en los hijos, ni en sus miedos. Algunas de ellas, observan al maltratador sin su pulsera puesta, en la puerta de los colegios, sonriendo, mientras su pulsera ni tan siquiera suena. …la puta pulsera nos marca como ganado…, piensan muchas. La judicaura a lo suyo, eleva órdenes constantemente de vigilancia, de contención y se preguntan …¿por qué ostias están fallando las pulseras tan a menudo?, y mientras los políticos a los suyo. Sobre todo los políticos en el gobierno del PSOE, y sus cómplices, a quienes la historia de estas mujeres no les importa una mierda. …Podemos decir que nadie ha sido asesinada desde que lleva una pulsera «de mierda» puesta…

Dice la ministra encargada del tema, sin oír escuchar un mínimo atisbo de disculpa, salvo cuando después de muchos días, ya es un clamor general que se está actuando con negligencia.

Nadie, en el gobierno más incompetente de la historia de España, habla de dimitir. Dicho verbo no se conjuga en el espacio político del gobierno. Los vascos callan, esa historia va con los españoles, los vascos y las vascas no nos vamos a meter en ello. Los catalenes piensan que mientras no les ocurra a nuestras maltratadas, que les den a las otras. Si mal no recuerdo, ya lo hicieron con la banda terrorista ETA, con quien también se llevan todos en estos días, cuando un dirigente les animó a no matar en Cataluña, el resto de España daba igual. Pues en esto del maltrato lo mismo.

Pedro Sánchez, mientras tanto a sus flotillas de pijo progres y a Gaza, no si al final habrá que agradecerle a los terroristas de Hamás que le den a este pintoresco presidente español la idea de que es un gran estadista y convoque elecciones pensando que arrasará en las urnas al sentido común de la gran mayoría de los españoles.

Y mientras la ministra de Igualdad Ana Redondo, preparando por huevos campañas publicitarias con la que apesebrar a los medios para que, aunque no le compren las gilipolleces que dice …haremos una pequeña investigación interna… si le den minutos en los mismos para que pueda afirmar rotundamente que ninguna mujer ha estado en peligro, y que todas las que salen en medios de comunicación, o en programas algo más concienciados, y que no se dejan amedrentar por los SMS o comunicados de los Comisarios políticos, que abundan y mucho en las tertulias televisivas, intenten aportar algo más de verdad.

No sirven los gritos de auxilio de las mujeres que viven atrapadas por un sistema político y unas leyes que no las protegen, no sirve que tengan que intentar pasar lo más desapercibidas posibles, no sirve que les pongan una pulsera inútil, que ya ha quedado acreditado que el maltratador puede quitarse cuando quiera, no sirve que haya quedado acreditado que se cambió de compañía en pleno viaje, sin importar lo que pudiera suceder a quienes llevaban los aparatos como protección, no sirve nada…

Los políticos sin moral, sin ética, están asolando España, pero sobre todo las mujeres políticas, sin moral y sin ética, están asolando a otras mujeres. Y en especial, la ministra de Igualdad Ana Redondo, debería sacarse las manos de los bolsillos, dejar de sonreír y ponerse a trabajar. Luego, claro está, si tuviera dignidad, se iría a su casa. Pero la secta no deja escapar a nadie. Aunque cabría preguntarse donde se quedan los derechos humanos de estas mujeres obligadas, por la impotencia real de solucionar la violencia de género, a estar permanentemente monitorizadas, para no ser víctimas de sus depredadores.

Gabriel Carrión López
Gabriel Carrión López
Gabriel Carrión López: Jumilla, Murcia, 1962. Escritor, guionista y realizador. Ha trabajado como periodista de investigación desde 1985 en prensa, radio y televisión. Ha publicado dos libros sobre la banda terrorista ETA. Colabora con medios de prensa libre y es conferenciante sobre temas diversos.

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