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lunes, septiembre 14, 2026
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¡CEUTA SE PUDRE! Y ESPAÑA Y EUROPA LO CONSIENTEN

La frontera que España no puede cerrar porque la llave la tiene Marruecos. Y Europa comienza a descubrir que el Estado Marroquí no es el socio fiable al que paga por mantener lejos a los terroristas.

¡CEUTA SE PUDRE! Y ESPAÑA Y EUROPA LO CONSIENTEN

Ceuta, septiembre de 2026.

Hay ciudades que viven en la frontera y otras que son la frontera. Ceuta pertenece a la segunda categoría.

Sus poco más de 83.000 habitantes viven sobre un territorio minúsculo, rodeado casi por completo por el mar y pegado a Marruecos. El INE situaba su población en 83.595 habitantes a finales de 2025. Pero la cifra que importa ahora no es solamente la de quienes viven en Ceuta. Sino la de quienes pueden acceder a la ciudad desde Marruecos con el beneplácito del régimen dictatorial que la controla, domina y la pudre, porque Ceuta está al albur de las necesidades del estado radical marroquí. Porque durante cinco años la ciudad ha pasado de una crisis fronteriza a otra. Primero fue mayo de 2021. Después, años de presión migratoria, menores, tensión diplomática, problemas de seguridad y una dependencia creciente de las decisiones tomadas al otro lado de la frontera, es decir desde Marruecos, dado que el Estado español ha vendido su dicho territorio, no sólo a las mafias que controlan gran parte de su territorio, sino al propio estado marroquí que la reivindica por razones espurias.

Pero todo esto cambió el 30 y 31 de julio de 2026. Esos días ocurrió algo que volvió a colocar a Ceuta en el centro del tablero, de la batalla que sostienen el gobierno alauita, el estado español y Europa, aunque a estos últimos parece no importarles demasiado lo que ocurre en dicho territorio. Una invasión masiva de personas desde Marruecos. Y esta vez existe un elemento que convierte el episodio en algo más que una crisis migratoria: los servicios de inteligencia españoles habían detectado señales previas. El Gobierno español lo sabía. Da igual a quienes hagan dimitir los socialistas en el poder: LO SABÍAN.

MAYO DE 2021: CUANDO LA FRONTERA DEJÓ DE SER UNA FRONTERA

Todos los que utilizamos, de manera natural el sentido común, sabemos que cuando nos llegan presuntos emigrantes de Marruecos, no estamos asistiendo a una migración incontrolada, sino todo lo contrario. Desde 1 hasta los 80.000 o más que accedieron a nuestro país, porque Ceuta es nuestro país, mal que les pese a las autoridades marroquíes o españolas, no lo hacen sin que dichas fuerzas de control lo sepan.

En la madrugada del 17 al 18 de mayo de 2021, miles de personas comenzaron a dirigirse hacia Ceuta. Y la frontera se convirtió en una sucesión de imágenes difíciles de olvidar: jóvenes corriendo hacia los espigones, personas atravesando el agua, familias enteras intentando llegar a territorio español y soldados españoles desplegados en las calles. En apenas dos días entraron alrededor de 8.000 personas (en esta ocasión, Julio de 2026 han sido más de 80.000), según los primeros balances oficiales y periodísticos, aunque investigaciones posteriores han elevado la dimensión global del episodio. La característica fundamental fue que aquello no parecía una presión migratoria convencional. Tal y como comenté con antelación, ni entonces ni ahora ha sonado a ello. Las autoridades marroquíes disponían de capacidad para impedir los cruces. Y, sin embargo, durante aquellas horas la vigilancia de la frontera se relajó extraordinariamente.

En aquel 2021, el propio análisis de RTVE describió la situación como una llegada que no habría sido posible sin la permisividad de las autoridades marroquíes. Para numerosos investigadores, aquello constituyó un ejemplo de utilización política de los flujos migratorios. Aunque se habló de una presunta prueba de invasión selectiva con el objeto de analizar los resultados a corto y medio plazo.

El CIDOB relacionó la crisis con el deterioro de las relaciones hispano-marroquíes y con el conflicto del Sáhara Occidental, y advirtió de los riesgos de externalizar el control fronterizo europeo en terceros países. ¿Cuál fue el suceso que motivo aquella reacción de Marruecos? Que España había permitido la entrada sanitaria del dirigente del Frente Polisario Brahim Ghali. Y Marruecos reaccionó con enorme dureza. Pero debajo de aquella crisis había una cuestión mucho mayor: el Sáhara Occidental y la batalla diplomática entre Rabat, Madrid y Argel. Donde Ceuta fue utilizada como escenario de esa tensión. Y la ciudad aprendió una lección que cinco años después sigue vigente: la frontera se ha convertido en un arma política.

Cinco años después, la lección no se había olvidado, y aunque España y Marruecos reconstruyeron sus relaciones, estás ya no han sido lo mismo. Pesa sobre ellas presuntamente, un chantaje a la cúpula del Gobierno español por parte de las autoridades marroquíes. España necesitaba la cooperación marroquí para controlar los movimientos migratorios en la ciudad y Marruecos sabía que ese control tenía un enorme valor estratégico para España y para Europa. Ceuta, siempre ha estado en medio. Y llegamos entonces a finales de julio donde Marruecos abrió la puerta de la frontera y en esta ocasión entraron más de 80.000 personas. ¿De quién fue la culpa?

El Gobierno español ha desclasificado posteriormente 40 documentos y comunicaciones relacionados con la crisis. La documentación publicada por La Moncloa incluye informes de situación, comunicaciones del CNI, avisos sobre entradas en Ceuta y Melilla y mensajes dirigidos a diferentes organismos de seguridad. Los documentos muestran que los servicios de información detectaron actividad en redes sociales relacionada con llamamientos para entrar en Ceuta. Hubo comunicaciones con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Hubo información transmitida a autoridades españolas. Y también hubo comunicación con los servicios de inteligencia marroquíes. Según la documentación publicada, uno de los avisos del CNI fue remitido el 30 de julio y compartido con autoridades locales.

¿Se sabía que podía producirse una entrada masiva? La respuesta es sí.

La cuestión verdaderamente importante es otra: ¿Se sabía que iba a producirse con la magnitud que finalmente alcanzó? Ahí empieza la controversia.

La publicación de los documentos ha dejado al descubierto una discusión extraordinariamente delicada. El Gobierno sostiene que las comunicaciones del CNI no constituyeron una alerta formal en los términos exigibles y que los servicios de inteligencia no anticiparon la verdadera magnitud del fenómeno. El propio CNI ha reconocido posteriormente que no anticipó «la magnitud y naturaleza» de lo ocurrido, aunque defiende que proporcionó información sobre la campaña que estaba desarrollándose en redes sociales. El problema es que las comunicaciones existen. Y existen antes de la avalancha. Una información publicada por Reuters señala que el CNI había advertido de los planes de entrada masiva y que las comunicaciones incluían información sobre grupos que estaban organizando los cruces. El Gobierno ha publicado además la documentación oficial sobre aquellos intercambios.

Aquí aparecen algunas de las preguntas fundamentales de esta investigación (y sobre todo algunas de las que le interesan al Gobierno para no reconocer su culpa. ¿Falló la inteligencia? ¿Falló la transmisión? ¿Falló la interpretación? ¿Falló la coordinación? ¿O falló la respuesta política?

Porque una cosa es que los servicios de información no puedan predecir exactamente cuántas personas intentarán cruzar. Y otra muy distinta es que un Estado reciba señales de una operación organizada y no sea capaz de convertirlas en una respuesta preventiva suficiente.

¿Qué hizo Marruecos? Esta es probablemente la pregunta más incómoda de todo el reportaje. Y debe formularse con extrema precisión. No existe base suficiente para afirmar sin matices que el Gobierno marroquí organizó personalmente la entrada masiva de julio. Pero sí existe documentación que demuestra que España informó a las autoridades marroquíes de la situación. Y existen informaciones según las cuales la cooperación de las fuerzas marroquíes durante el episodio fue insuficiente. Y una vez incluida la pregunta incómoda, existen informes de la Policía española donde se demostraría sin ningún genero de dudas que Marruecos fue la mano que meció la cuna. Y la pregunta sería ¿por qué? Reuters señaló que documentos e informes internos planteaban dudas sobre la actuación de las autoridades marroquíes y que durante el episodio la respuesta de la policía fronteriza marroquí fue limitada.

Eso plantea una cuestión estratégica enorme: ¿Puede España considerar fiable una frontera cuya seguridad depende, en última instancia, de la voluntad de otro Estado?

CEUTA tiene un padrón de 83.595 habitantes en 2025. Y recibió en la avalancha de julio del 26, muy probablemente una invasión donde participaron entre 80.000 y 100.000 personas. Ahora mismo la ciudad fronteriza sufre el colapso de su sanidad, de los servicios de seguridad (una policía acaba de recibir un infarto debido a la presión en la ciudad ceutí, algo que muchos medios dan como noticia pero sin citar el lugar – 12 de septiembre), el del transporte, la alimentación, la limpieza, la educación, la protección de menores (más de 30 violaciones y otros delitos menores de carácter sexual), el alojamiento (Ceuta con la creación de esos campamentos parece estar enquistando campos de refugiados, como si estuviéramos en una zona de guerra), el espacio físico, la gestión administrativa (hace unos días el Gobierno daba como vuelta a la normalidad unos 3 meses; en el año próximo seguiremos asistiendo al deterioro de las instituciones en la ciudad). La crisis de julio ha hecho retroceder a Ceuta, su convivencia y sus habitantes a una edad sombría, donde acabará, si nadie lo remedia enquistándose la violencia. Y mientras, el presidente del gobierno Pedro Sánchez nos regala su lista de canciones por internet.

Y mientras los medios de comunicación generan un debate ficticio, donde todo se simplifica. Unos hablan exclusivamente de inmigración. Otros exclusivamente de derechos humanos. Otros de Marruecos. Otros de seguridad. Pero la realidad de Ceuta es la suma de todos esos problemas.

Ceuta no era una ciudad con una economía en ruinas. Sin embargo, en estos momentos el costo añadido, a la espera de las ayudas reales del Gobierno español y de Europa (una cosa es predicar y otra dar trigo), está recayendo sobre las arcas de la ciudad y de sus habitantes. ¿Quién pagará el cierre de comercios y la ruina de comerciantes? ¿Quién pagará el deterioro de las infraestructuras? Etc. Ceuta, poco a poco se pudre sin remisión y Pedro Sánchez, que está más interesado en ir a Elche, donde tiene buenos amigos que sirven sus intereses, se pasea desgarbado como si ya lo hubiera solucionado todo.

Otra cuestión que se vigila de cerca y pronto saldrán las estadísticas reales (son trimestrales) sobre la seguridad en la ciudad. De Julio a Septiembre como habrán cambiado los delitos contra la libertad sexual, los robos con violencia, los hurtos, las lesiones, el tráfico de drogas, la delincuencia juvenil, los delitos contra la propiedad, los homicidios y la violencia contra espacios públicos, incluidos los entornos naturales donde han acampado los invasores a sus anchas.

Existe, además, una cuestión que no debe quedar escondida detrás de la inmigración: el narcotráfico. En marzo de 2026, la Policía Nacional desplegó más de 250 agentes en Ceuta y otras comunidades en una operación contra una infraestructura dedicada al tráfico de hachís con destino a España y Francia. Hubo 29 registros y 15 detenciones en esa fase del operativo, además de incautaciones de dinero y material de comunicaciones. La frontera ceutí es, por definición, una frontera especialmente sensible para las redes criminales. Por ella, pasan mercancías, dinero, drogas, e información. Pero, la lucha contra este crimen organizado va a quedar eclipsada por la batalla fronteriza en las que Marruecos lleva las de ganar.

Ceuta, además de ser española, es una frontera exterior de la Unión Europea. El 9 de septiembre de 2026, la Comisión Europea anunció una ayuda de emergencia de 114,7 millones de euros para España destinada a afrontar la situación creada tras los cruces masivos del 30 y 31 de julio. ¿Cuándo llegará el dinero y a quién? Porque si como me temo lo hace a las manos del Gobierno, este lo meterá en la caja única y se lo gastará en vete tu a saber qué. Además, anunció apoyo operativo reforzado de Frontex, Europol y la Agencia de Asilo de la Unión Europea. Sin embargo, están apareciendo datos sobre la presunta compra de eurodiputados por parte de lobbies de poder marroquíes que no estarían dispuestos a que la situación en Ceuta mejore. Y además, debido a la operación Minerva, donde servicios de inteligencia europeos ya operaban en la zona, todo lo anteriormente expuesto ya se sabe en Europa. Sin embargo, nadie hace absolutamente nada. Son tan solo palabras.

Después de julio, la normalidad en Ceuta se ha convertido en una palabra difícil. La vuelta al colegio se ha producido bajo medidas extraordinarias de seguridad. Más de 12.800 alumnos comenzaron el curso en los centros públicos y concertados de Ceuta, mientras algunas escuelas infantiles municipales retrasaron su apertura hasta finales de septiembre. El dato puede parecer administrativo. Pero no lo es. Cuando una crisis fronteriza empieza a afectar a los colegios, al deporte, al transporte, a los comercios y a la vida cotidiana, deja de ser exclusivamente una crisis migratoria para convertirse en algo más, una invasión.

¿Cuáles son las percepciones de los que sostienen desde hace años el barrio de El Príncipe? Controlado por las mafias que ahora campan a sus anchas debido a la invasión marroquí. Y, qué ocurriría si mañana Marruecos dejara de controlar durante 48 horas su frontera con Ceuta. La experiencia de la invasión de 2021 ofrece una respuesta y la de julio de 2026 ofrece otra. ¿Qué pasara si a Marruecos no se le da lo que quiere? Por ejemplo, el juguete de la final del mundial de futbol de 2030. La frontera y la capacidad para mantenerla cerrada es el mayor problema que tiene ahora mismo España y Europa. Podríamos realmente mantener nuestra integridad territorial intacta.

Marruecos ya ha mostrado su interés por anexionarse el territorio. El Gobierno español ya ha mostrado su interés por las listas de música de su presidente. Europa, no ha mostrado interés por nada. Por lo tanto Ceuta está ahora mismo al arbitrio de lo que decidan los veleidosos políticos marroquíes a las órdenes de su rey.

Todo el mundo sabe en los servicios de inteligencia de medio mundo, quien controla el país, desde las mafias de la droga hasta los camiones que llevan invasores a la frontera. Marruecos está ayudando a los americanos a trasladar bases a su territorio. El Sahara se está convirtiendo en un fortín donde Marruecos se hace fuerte y mientras España y Europa pagando una factura que a lo mejor debería plantearse de otra manera.

¿Qué necesidad tenemos de censar a los invasores? Los menores se podrían haber devuelto en caliente declarando un estado de emergencia o de excepción. Mientras nosotros seguimos discutiendo sobre derechos humanos, Marruecos no ha querido ni a sus propios muertos, que ya se pudren en suelo ceutí (España-Europa) demostrando la catadura moral de un régimen al que ni sus muertos interesan. Eso sí, sabemos, a fuera de ser el perro apaleado que Ceuta será de Marruecos cuando sus dirigentes quieran, sin duda.

Gabriel Carrión López
Gabriel Carrión López
Gabriel Carrión López: Jumilla, Murcia, 1962. Escritor, guionista y realizador. Ha trabajado como periodista de investigación desde 1985 en prensa, radio y televisión. Ha publicado dos libros sobre la banda terrorista ETA. Colabora con medios de prensa libre y es conferenciante sobre temas diversos.

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