Los científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) afirman haber desarrollado un nuevo modelo teórico que permite enviar mensajes al pasado. La investigación se basa en ideas de la física cuántica y la teoría general de la relatividad.
La obra también está inspirada en la película Interstellar del director Christopher Nolan, en la que el personaje de Matthew McConaughey envía información al pasado a través de un reloj.
La teoría se basa en el concepto de las llamadas “curvas temporales cerradas”, trayectorias hipotéticas en el espacio-tiempo que permiten un regreso al pasado.
Según la teoría general de la relatividad, tales estructuras son matemáticamente posibles. El problema es que crearlos requeriría una enorme cantidad de energía y parece prácticamente imposible.
Sin embargo, los investigadores están considerando un enfoque alternativo mediante el entrelazamiento cuántico. Este es un fenómeno en el que dos partículas permanecen conectadas independientemente de la distancia entre ellas.
Algunos físicos han sugerido que tal conexión podría explicarse por el intercambio de información en el tiempo entre partículas. Aunque la idea sigue siendo controvertida, el equipo de Seth Lloyd en el MIT utilizó fotones entrelazados en un experimento en 2010 para simular una versión cuántica de una curva cerrada similar al tiempo.
Ahora, los científicos proponen un nuevo modelo en el que el canal de comunicación es “ruidoso” e inestable, como una mala conexión telefónica. Su análisis muestra que incluso en presencia de interferencias, los mensajes del pasado pueden ser más fiables que la comunicación estándar en la dirección normal del tiempo.
El equipo explica esto por el hecho de que el remitente ya recuerda cómo se recibió el mensaje en el pasado y puede optimizar la forma en que se codifica.
Según uno de los autores del estudio, Kaiyuan Ji, fue la escena de Interstellar la que inspiró la idea.
«El padre recuerda cómo lee su hija su mensaje futuro, para poder aprender cuál es la mejor manera de codificarlo», explica.
Sin embargo, los científicos admiten que los viajes prácticos en el tiempo o la comunicación real con el pasado no parecen posibles por ahora.
Según el físico Andreas Winter de la Universidad de Colonia, no se conoce ningún mecanismo que permita dicha comunicación en el mundo real.
Sin embargo, los investigadores creen que el modelo podría tener valor práctico en el desarrollo de sistemas y métodos de comunicación más eficientes para transmitir información a través de canales ruidosos.
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Publicado originalmente en The European Times



