
El 14 de abril de 2025, publiqué en esta misma página un artículo sobre el paracetamol y otras drogas, haciendo hincapié en sus peligros, lo pueden leer en el siguiente enlace: El paracetamol y otros medicamentos que pueden modificar nuestra personalidad – La Dama de Elche
En cuanto al título que encabeza la presente nota, está sacado de unas palabras de la farmacéutica del Hospital del Mar en Cataluña, Alicia Rodríguez, quien advierte del presunto mal uso de los analgésicos en nuestro día a día, desconociendo además cuales pueden ser a corto y medio plazo los efectos secundarios.
En España, los analgésicos (paracetamol, ibuprofeno, metamizol, etc.) están entre los medicamentos más consumidos. Informes de la AEMPS (Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios), indican que el uso de analgésicos no opioides ha aumentado de forma importante en las últimas décadas. Sin embargo, no existe una cifra exacta y única sobre el gasto total en analgésicos, porque depende de diferentes parámetros, entre ellas, recetas financiadas por la sanidad pública, compras sin receta, los que se administran en hospitales, y gastos en medicamentos genéricos.
Aunque si se sabe que los analgésicos son uno de los grupos farmacéuticos más vendidos en España, se venden decenas de millones de envases al año, y el gasto farmacéutico nacional supera los miles de millones de euros anuales.
Suele tomarse con una frecuencia inusitada, y su uso habitual recomendado es el de 200-400 mg cada 6 u 8 horas en adultos, y siempre se recomienda no usarlo días seguidos sin supervisión médica. Sin embargo, lo que no se advierte es el hecho de que una pastilla cada seis u ocho horas nos hace ingerir entre 1.200 a 1.600 mg. por día. Y aunque se recomiende no tomar más de 3 días seguidos por fiebre, y no más de 4 o 5 días por dolor, muy poca gente sigue estas recomendaciones. Convirtiéndose dichas pastillas en una adicción, sobre todo para gente que tiene dolores y que nunca ha sido tratada de manera aceptable sobre dicho dolor.

En España, el ibuprofeno se usa muchísimo para dolores musculares, dolor menstrual, dolor dental, cefaleas, fiebres e inflamación de cualquier tipo.
Los efectos secundarios más frecuentes son los gastrointestinales, dolor de estómago, acidez, náuseas, diarrea o gastritis entre otros.
Y aquí entramos en la advertencias de Alicia Rodríguez, farmacéutica del Hospital del Mar, en Cataluña, de quienes son las palabras que dan título al presente artículo. Los riesgos más importantes, si se usan durante mucho tiempo los productos mencionados o en dosis altas, serían úlceras y hemorragias digestivas, daños renales, hipertensión, retención de líquidos y podrían llegar a provocar infartos o ictus en personas con riesgo cardiovascular.
También podría irritar al estómago si se toma en ayunas, puede interactuar de manera negativa con anticoagulantes o aspirinas y afectar a personas mayores con una enorme frecuencia, provocando, además en ellas un alto riesgo cardiovascular.
El problema, es que debido a la poca información que existe para el gran consumidor sobre estos temas, su uso se ha convertido en cotidiano, siendo peligrosa dicha práctica, además de consumir dosis altas y de automedicarse prolongadamente.
Nota del autor: El artículo completo de las palabras de Alicia Rodríguez, pueden leerse en el siguiente enlace del diario La Vanguardia: Alicia Rodríguez, farmacéutica: “El ibuprofeno de 400 y el de 600 son igual de efectivos, pero la dosis más alta se asocia a riesgo de úlceras digestivas e hipertensión”



