Voces en el vacío (Murcia y la violencia de género en 2017)

558735_394842483915723_505427300_n[2]por Julia Romero, escritora.

Murcia aparece en la prensa nacional, un año más, en los primeros puestos, entre comunidades autónomas donde más han crecido los casos de violencia de género, concretamente el segundo.

Se presentaron 7839 denuncias y  1076 órdenes de protección fueron adoptadas. Dentro de esta espeluznante cifra, aparecen 226 menores de edad que cometieron delitos contra la mujer y que fueron juzgados y condenados por ellos.

Si comparamos los datos con otra Comunidad Autónoma uniprovincial como La Rioja, casi duplicamos la tasa de casos de violencia de género a mujeres.

945952_10200204026327676_1412201519_n[1]A mí esta noticia me causa indignación, además de la certeza de que no se están poniendo todos los medios adecuados por parte de las diversas administraciones que conforman la Región de Murcia. Si bien es cierto que 2017 ha sido el año, desde que se llevan estadísticas, donde más casos se han reflejado a nivel nacional contra la mujer, no debe servir de excusas en nuestra región para que nos conformemos tan solo con golpes de pecho y nos aplaudamos con lo bien que lo hacemos, cuando la realidad social y documentada, refleja todo lo contrario.

He recorrido muchos lugares asesorando, intentando ayudar a mujeres maltratadas y a otras que quieren tener información para estar preparadas por ellas mismas y por sus propias hijas y amigas.

Fui una mujer maltratada y puedo hablar sobre el tema con conocimiento pleno de causa. Por ello me duelen los sistemas actuales de ayuda en algunos casos donde la mujer se convierte en una cifra más, en un porcentaje estadístico donde las ayudas llegan cuando ya no tiene voz para alzarla.

3432_3742659089356_818784551_n[1]He escrito un libro sobre casos reales de violencia de género que se llama ¡Zorra! y que trata 18 casos reales de esta lacra, sacados de más de trescientas entrevistas con mujeres maltratadas y su entorno, y también he visto muchos rostros de mujeres desconcertadas, dolidas y sufrientes por la situación en la que se encuentran. Mujeres que han llorado en mi hombro pidiendo ayuda porque han acudido a CAVIS donde les han comentado que si “solamente” sufre violencia psicológica, no pueden hacer nada por ellas, que esperen a que les pegue su marido.

He visitado Ayuntamientos donde simplemente han dicho que las actividades para el día de la mujer o el día contra la violencia de género las tenían ya preparadas con exposiciones, murales y alguna charla y que habría que esperar a otro año para hacer algo. Claro, porque la violencia de género son dos días donde acuden los fotógrafos para salir en la prensa y en los demás no existen mujeres sufriendo, gritando y pidiendo ayuda, sabiéndose en una maraña de burocracia que poco o nada hacen por ellas.

Algunos altos dirigentes murcianos que habitan en las Consejerías o la propia Asamblea Regional, se han limpiado las manos literalmente, porque no interesa que nadie, desde su reacción anti política quiera usurparles el trono de trabajar en pos de la violencia de género. Al menos eso es lo que creen y nada más lejos de la realidad. Refugiados en cifras y en rostros muy duros a los que nos les llega ni de cerca el sufrimiento real de las mujeres.

radio-8-Julia-08102012-019He participado en programas de radio, series de televisión, artículos periodísticos, cortometrajes y decenas de charlas pero casi nunca en Murcia, como si aquí no pasara nada. Me han llegado a decir que el tema de la violencia de género es “feo” o que “no interesa a las mujeres”, representantes políticos apoltronados en sillones de piel de esos Ayuntamientos que todos y todas sostenemos, incluso se han negado a poner el título de mi libro “Zorra” porque puede herir sensibilidades su título.

Es inaudito lo que pasa en esta Región donde el campo de cultivo se comprueba que está germinando la especie machista que insulta, pega y asesina a mujeres para las que no aparecen las prometidas ayudas, y donde no se quiere abrir la puerta a personas que nos ofrecemos para aportar nuestro grano de arena en esta maraña de inhumanidad.

Me conocen en muchas Administraciones regionales donde ya he ofrecido mi ayuda. He hablado en la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, he acudido a los partidos políticos que nos representan en la Asamblea Regional, incluso con la Presidenta de dicho organismo y me he comunicado con todos los Ayuntamientos que conforman nuestra Región, pero da igual. Lo único que encuentro son palmaditas en la espalda de “ya te diremos algo” o “nuestro partido político ya ha hecho lo que tenía que hacer” o tonterías por el estilo.

Aquí se busca la foto entregando la medalla de turno al amigo o amiga del partido que regenta el trono y al que, por cierto, se le está llenando la cuenta corriente a costa de esta lacra, y poco más.

759_mujer_con_burkaIndignada por ver lo que ocurre en mi propia región es poco. Decepcionada, mucho.

Solo espero que la voluntad, alguna vez, sea real y se atienda desde abajo, no desde los despachos, que se escuche a mujeres fuera de una oficina de 8 a 15 horas, que las ayudas lleguen, que las órdenes de alejamiento funcionen realmente, que nuestros jueces y juezas no llenen portadas de periódicos diciendo barbaridades y que los políticos y políticas dejan la foto y se empapen del dolor que las mujeres maltratadas están padeciendo.

Yo, mientras, seguiré trabajando en el tema y acudiré allí donde me llamen, aunque no sea en mi propia tierra.

 Se crean centros donde hay mujeres que son asistidas una vez al mes en sesiones de 40 minutos. No se dan las ayudas económicas necesarias para que salgan de esa situación, cuando la mayoría de las mujeres, aparte del miedo, se ven encerradas por el dinero que trae a su casa el presunto maltratador, me han llegado varios casos de mujeres maltratadas psicológicamente a las que se les ha denegado la ayuda de la Administración porque “aún” no les habían pegado, nos han cerrado puertas porque no llevábamos prensa para que salieran en la foto los de siempre, han acallado nuestra boca dándose golpes de pecho porque el partido de turno ya había hecho todo lo que se podía hacer, etc.

Acabamos de salir a la calle para gritar, para quejarnos, también, de esta situación de desamparo, pero aquí nadie quiere implicarse realmente. Todos nos cierran la puerta cuando queremos ayudar y acercarnos a quienes están sufriendo. Esto es una tarta que se reparten cuatro y se dan golpes en el pecho, y que no sienten la mínima vergüenza ante noticias como la que hoy nos trae la prensa de datos reales.

Para saber más noticiasypalabras@gmail.com