La ineficacia del sistema y la violencia de género

11251525_10204077755608487_2084358528_n[1]by Gabriel Carrión, esritor

La siguiente carta fué escrita por Sara Calleja, una joven pintora que el pasado 11 de Julio de 2015 se quitó la vida harta de ver como el sistema no la pudo proteger o no quiso o no supo.  Imagino que para la jueza de violencia de género habrá sido una molestia que la carta se publique, pero no debe preocuparse los medios, los políticos y muchos policías y asistentes sociales domesticados no querran hacer demasiado hincapie en este asunto tan vergonzoso. El sistema la dejó sin nada, hasta que no tuvo mas remedio que quitarse la vida para no perder la dignidad. Estoy convencido que algún listo de esos con título acabara diciendo que todavía tenía posibilidades o lugares donde acudir, ¡y una mierda!. Nadie le hizo caso y ahora seguro que será fácil hablar tal vez de su debilidad o de sus problemas, quizá no era fuerte. En fin que la carta es muy explícita, clara, diáfana.

A la jueza de violencia de género del juzgado de León. 

Estoy muy cansada y necesito descansar; mi vida es insoportable. 
Mi primera denuncia en comisaría fue el 08 de noviembre de 2013, el día de mi 
50 cumpleaños, y no llegó al juzgado después de muchos días porque parece 
ser que se extravió… 
Mientras, Christian estuvo en León unos cuantos días y me denunció al Inem… 
Era uno de los chantajes que me hacía para que volviera con él. 
Esa denuncia de Christian supuso mi ruina. Tuve que vender mi casa que a 
duras penas podía pagar. Alquilaba dos habitaciones para poder malvivir… El 
Inem me sancionó con casi 20.000 euros, toda una fortuna para alguien como 
yo que no tenía nada, nada más que una casa a medio pagar. 
Christian creó varios perfiles falsos míos con mi nombre, apellidos y mis fotos, 
donde yo daba masajes baratos, etc., 
Pedí hablar con usted porque estaba desesperada y sólo me dijo que no mirara 
facebook y que Christian estaba en su derecho de denunciarme donde 
quisiera. 
Mi vida estaba en sus manos, señora jueza y sin embargo parecía que cada 
vez que yo denunciaba, aburría. 
Hasta que Christian no volvió a León y colgó fotos con esa tobillera que le 
pusieron y habló de una manera despectiva en sus perfiles de facebook de 
usted y de la fiscal, parece que no iban a tomar más medidas contra él. 
Esos días yo cuidaba a un anciano en el hospital de León por las noches. 
Otra anécdota es que una de las 15 veces que denuncié a Christian en León, 
fui a comisaría, le había visto por la noche en los soportales de la que era mi 
casa… Mientras esperaba mi turno en el patio, en la calle, enfrente estaba él. 
Se lo dije a los policías que estaban fuera; me decían que lo denunciara y yo 
les decía que le detuvieran.. que tenía una orden de alejamiento; no me hacían 
caso y cuando estaba ya en la oficina contando lo que pasaba entró un policía 
joven y dijo que era mi palabra contra la suya… Al final le hice pedirme perdón 
y tonta de mí no lo reflejé en esa denuncia. Siempre me arrepentiré. 
En cuanto al Inem decirle que yo expuse en Bruselas y Christian ponía los 
precios… No vendí casi nada. Mi hijo estaba estudiando y mi hija con su trabajo 
que apenas le daba para vivir. A día de hoy no entiendo cómo he podido soportar todo eso y todo lo que me 
ha venido. 
En realidad no lo soporto y por eso me retiro. 
Las leyes son una mierda depende de para quién y sobre todo de cómo se 
aplican. 
Mi sanción del Inem es tan desproporcionada que me ha dejado en la miseria, 
y si no llega a ser por pocos pero buenos amigos que me ayudaron 
económicamente y a mi familia no tenía ni para comer. La ayuda que me 
conceden como mujer maltratada no la cobro, se la queda íntegra el Inem y eso 
usted lo sabía y le dio lo mismo. 
Quiero olvidar esos días y si vivo no los olvidaré nunca, porque mi situación es 
extrema. 
Vendí mi casa, devolví lo que debía y me vine con lo puesto a Ibiza donde vive 
mi hija. 
No soy capaz de salir sola a la calle. 
Hace 3 meses lo intenté con pastillas con la mala fortuna de que mi cuerpo 
aguantó lo que no debía. 
Hoy espero irme de verdad. No soporto los días. 
Lo único que alegra mi existencia es la sonrisa de mis hijos, sus sonrisas son lo 
más bonito. Mi hija me ve día a día y sufre y llora. Y mi hijo no me ve, pero sé 
que me siente. Les quiero con locura y ahora y sin soberbia le digo que he sido 
Resultado de imagen de jueza juzgado mujer leonla mejor madre, he criado a mis hijos yo sola. Y con la visión que me dan mis 
casi 52 años le diré con orgullo que estoy orgullosa de mí. No lo había estado 
en mucho tiempo, pero no lo estoy por estos últimos casi 2 años, estoy 
orgullosa de mí misma como nunca lo he estado por haber tenido a mi querida 
Andrea y a mi querido Elio, lo mejor que he hecho en la vida. Son maravillosos 
y buenas personas y les adoro y son míos, mis hijos. No creo en Dios, sólo sé 
que siempre estarán conmigo y yo con ellos y eso no se morirá jamás. 
Desde hace una semana trabajo, pero no lo soporto. No sólo porque es mucho 
y muy duro, es que mentalmente estoy “tocada” y no estoy a lo que tengo que 
estar. 
La medicación que tomaba me quitó mucha agilidad manual y mental y física. 
Cada vez que denunciaba me daban unas hojitas con los derechos como mujer 
maltratada. No he recibido ningún tipo de ayuda económica y Christian sigue 
molestando, enviando a mi madre mensajes (yo tengo otro móvil) y llamando a 
su casa. Y por si no lo recuerda, mi madre es mayor. Sigue poniendo fotos mías y me sigue insultando. Ha creado perfiles falsos míos otra vez y vende las 
acuarelas que dejé en su casa de Bruselas y no pude recuperar. 
Aquí en Ibiza he puesto dos denuncias, en mayo y junio, y no he recibido 
ninguna contestación todavía. 
Me hace gracia esa gente que dice que muchas mujeres denuncian para tener 
beneficios económicos… Que me pregunten a mí… 
Y muchas mujeres retiran sus denuncias porque es una agonía aguantar un 
proceso del que nunca sales entera. Tienes que pasar por un scaner para que 
decida alguien que no sabe lo que estás padeciendo, si mientes o no… tienes 
que “desnudarte” delante de una jueza fría y sin ninguna empatía, delante de 
una psicóloga, delante de la policía, delante de un forense que en la segunda 
consulta no tiene ni tu expediente y no sabe con quién habla… delante de 
amigos, de familiares, de gente que no te conoce… y aún así te ponen en 
duda.. 
Tienes que sacar fuerzas de un saco roto; pero yo ya no puedo más. Mi vida no 
tiene luz ni esperanza. 
Christian Costenoble me robó todo. Él ganó.” 

Señora Jueza espero sinceramente que la carta le diera el día.

Documentación: Magnífico Blog de Julia Romero http://decalabazasycenicientas.blogspot.com.es/2015/08/sara-calleja-la-dejamos-morir.html

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